31 dic. 2010

noche vieja en la tierra... una vez más


todo preparado,
en la ciudad,
para el fin de año
la fiesta, las luces, la mesa, las velas y el confeti

todo tranquilo,
en el pueblo,
para un día más sobre la tierra,
la tierra pura,
una noche más,

los mismos vientos,
los mismos fríos,
y un nuevo amanecer.

are you lonesome tonight- e. presley

la sombra del chopo también es alargada


the end- the doors

24 dic. 2010

las fechas TAN señaladas


post
para todos aquellos que no tienen nada que celebrar

ni mantel
ni familia
ni canción
ni regalos
ni turrón
ni calor
ni espumillón
ni lotería
ni salud
ni un techo donde pasar

la nochebuena.

sous le ciel de paris- e. piaf

21 dic. 2010

"en temporada de caza..."



cada año

cuando llega esta tiempo

tengo que recordarme de nuevo:

"en temporada de caza

no salgas los domingos a pasear por el campo"...

sigo sin comprender cómo puede ir alguien
caminando a mi lado,
con una escopeta en el hombro...

por los 46.000 paseantes de esta Tierra Pura...!

cuidado con vuestros paseos...

that´s amore- d. martin

19 dic. 2010

celebrando el solsticio de invierno


no era nieve, no.

era rocío,
y mucha niebla
sobre la helada
de la noche

y el sol nunca más lejos de la Tierra.

st. louis blues- b. smith

por el lagunal

entre el campo helado de la fría noche
el barro duro
el viento que corta la piel
y un cielo limpio y bonito
y un sol que acaricia
leve, suavemente
sin fuerza, sin vitamina.

old man- n young
una y mil veces

15 dic. 2010

impermanencia


todo va pasando
sin que te des cuenta

nada permanece

todo en constante cambio
y sólo existe el presente

eterno presente.

wild child live- the doors

12 dic. 2010

el concesionario- norberto luis romero



Como todos los años, os deseo una felicidad sostenible hasta donde nos dejen.

Y una pequeña historia que no pretende moraleja ni nada.


EL CONCESIONARIO

Herr Rüdiger , con el motor en marcha, esperaba la luz verde. En la radio, el concierto para flauta nº 1 del grandioso Mozart parecía envolverlo aislándolo del resto del tráfico. A cualquiera se le iban los ojos detrás, como una gema despertaba la codicia o la envidia de todos, el descapotable rojo tapizado de cuero de búfalo, con salpicadero de auténtica caoba, llantas cromadas. No había otro semejante en toda la ciudad. El semáforo le dio paso y a un mínimo toque el coche obedeció y se puso a la cabeza. Iba rumbo al trabajo por la avenida principal que divide en dos esa ciudad de la Baja Sajonia. La brisa de la montaña le daba en la cara, fresca, olorosa a pinares, y él por el retrovisor impecable imaginaba los gestos llenos de desprecio o envidia de quienes lo seguían a distancia. Pero ninguno en aquella ciudad podía competir con su lujosa máquina: era demasiado costosa. Él se la había ganado con el sudor de su frente, con su astucia, día tras día en la concesionaria. Herr Rüdiger era el vendedor número uno.

Aquellos pobres diablos envidiosos, cautivados, lo seguían con sus humildes coches, pequeños, grises, que el mismo les había vendido. Al cabo de un centenar de metros, los coches que iban detrás eran numerosos No evitaba disimular una sonrisa de superioridad, él era como la miel a las abejas.

Al. Pisó el acelerador a fondo y el resto lo imitó con tal de no perderlo de vista, por no dejar de tener cerca semejante belleza, pero no lograron suficiente velocidad para mantener la distancia y debieron conformarse con apreciarlo de lejos, brillando como un gigantesco rubí desplazándose bajo el sol.

Atravesó la ciudad seguido por la multitud de coches enfervorizados que pisaban el acelerador al límite. Y así continuaron, como en una carrera enloquecida, dejaron la ciudad atrás hasta llegar al caudaloso río, donde el hombre frenó impecablemente a escasos centímetros del borde. Los coches que venían detrás no lo hicieron, siguieron enceguecidos por la belleza del noble modelo deportivo, y se precipitaron al vacío uno tras otro. El concesionario observó complacido cómo desaparecían engullidos por las aguas turbulentas. En ese momento, la voz afable de la locutora en la emisora local anunciaba que eran exactamente las nueve de la mañana en Hamelín y el sol lucía esplendoroso.

Norberto Norberto Luis Romero

10 dic. 2010

feelings


hoy el campo olía a verano por la tarde
húmedo, con sol,
olor a barro y a tierra mojada.


todo estaba realmente tranquilo,
como un silencio espeso

y el cielo muy claro
cálido como un cuadro de tiziano.

hoy tuve las mismas sensaciones que años atrás
cuando olí por primera vez un pueblo, mi casa
un entorno donde pasaría tiempo.

sensaciones que se van diluyendo con el paso de los meses
y que es muy grato volver a experimentar.

9 dic. 2010

Vinalia Trippers aterriza en León



Queridos Tripulantes:

Aterrizaremos próximamente en León con el nº 10 de Vinalia Trippers, Plan 9 del Espacio Exterior, en un Acid Test Marciano que hará época:
Luces estroboscópicas, proyecciones y vídeos, lecturas, djs y disfraces marcianos, con la actuación en directo de Los Caracoles, el sábado 11 de Diciembre, a las 20:30, en el Club Cultural de Amigos de la Naturaleza (CCAN).

¡¡¡ No os lo perdáis !!!

Simpatía por el relato- presentación en León


LEÓN, 9 DE DICIEMBRE (JUEVES)


Presentación con el soporte de la Librería Universitaria en el Hotel Quindós, Gran Vía de San Marcos, 39, León a las 20 horas.

Fiesta-concierto con “Ni voz, ni bótox” + DJ Zapico en el CCAN (Pza. Puerta Castillo 10 ()) a las 21:00 horas.

6 dic. 2010

campos nevados luna llena




cuando el campo está nevado
siempre parece que hay luna llena.


ya era de noche,
llevaba lloviendo todo el día pero a pesar de ello
el agua no deshacía
la espesa capa de nieve de los caminos,

me parecía extraño,

mi perro y yo
agradeciendo la lluvia

el frescor en la cara

el suelo empapado
nuestros paseos
y esa increíble luz en la noche,

cuando el campo está nevado

siempre parece que hay luna llena.

wild wood- p. weller


3 dic. 2010

light changes

booker t & the mg´s-tic tac toe

los cambios de luz,
de la noche al día,
del día a la noche.
maravillosos argumentos para la mirada del fotógrafo,
del soñador,
del diletante,
del que mira la belleza...